2/04/2007

Segundo Domingo

El título de hoy puede asimilarse al nombre de algún hombre; quien tuviera la desdicha de ser el segundo hijo varón de algún Don de quinta limeña en barrios altos, llamado Domingo, allá por los años 80's, a quien su madre adorara tanto, al extremo de hacerle creer que su nombre era tan lindo como él, y que debía -a toda costa- nombrar a sus futuras generaciones bajo el nombre octavo día de la semana, porque si pudieran existir dos domingos a la semana, seríamos todos más felices.

Pero además de esta tragedia, el 'segundo domingo', en mi caso, debería ser el primero.

  • El primero en que me haya despertado temprano.

  • El primero en que mi hermana no me haya despertado por primera vez antes de irse a trabajar

  • ni que mi papá me haya despertado -redundantemente- por SEGUNDA vez cantando waynos.


Este domingo no desperté, gracias a la ausencia de deseos por presenciar una despedida.
Pero luego era inevitable, y hasta maleducado no hacerlo. Después de todo, mi hermana y yo no sólo hemos compartido la misma habitación, los mismos padres, los mismos abuelos, primos y familiares lejanos (y desconocidos), el mismo útero!!! sino tambien, los mismos sufrimientos.


Entonces me desperté, y lo hice con la resaca de lo no llorado y es que toda la noche anterior me habian preguntado : Por qué no lloras? acaso no vas a extrañar a tu hermana ?, a lo que mi terca negación contestaba... 'Esto no es una despedida, porque ella va a regresar'.

Ha pasado el tiempo e, inevitablemente, hemos crecido. Mi hermana más que yo ,aunque yo siempre seré más alta, esto no quita el hecho de que mi hermana siempre habrá nacido 3 años antes que yo.
Por consecuente, ella ha tenido que experimentar muchas cosas primero, como su primera menstruación; su primer amor (aunque eso es un poco difícil porque ella estudió en un colegio de monjas y yo en uno mixto); su primera decepción; entre muchas cosas, pongámoslo en una manera más siemple... ya era tiempo que echara a volar por sus propios cielos.

De cualquier modo, ya sea por educación o para aprovechar la luz del día -que, poco me alumbra los dias domingos- me levanté, me despojé de mis sábanas y sólo supe ponerme un abrigo sobre el pijama. Me lavé el rostro y lo dientes, y me acurruqué de sólo pensar en el frío infernal-dantial- que hacía afuera y pensé que sólo estaba yendo a comprar el pan.
Ibamos tarde, y mi hermana perdió el avión, y yo prefería pensar, que no era ella a quien íbamos a despedir.
La espera se hacía más larga, lo que me hacía seguir creyendo, que ella nunca se iría, pero llegó el momento, y entonces reflexioné... me pregunté si deberia darle un fuerte abrazo y llorar un poco ? ; pero dije 'No'.'tú la volverás a ver muy pronto, asi que no hagas escenas que parezcan despedidas' (otra vez). Entonces la abracé, sólo como suelo hacerlo normalmente, (o solía, cuando aún estaba ella aqui). Y así despareció de mis días por tiempo indefinido.

Mi padre suele equivocarse en la vida, muchas o pocas veces, pero en algo que jamás se equivocará, es en saber que el amor que tiene por sus dos únicas (espero) hijas, sobrepasa la barrera de los 18's, de los 21's, de que si una se casa o no, de que si tiene hijos o no, de que si se muda o no, mi padre será, sobre todas las cosas siempre eso, MI Padre. Tendrá siempre los brazos abiertos, aún cuando lo único que nos pueda ofrecer sea un puente como techo. Sabrá sufrir cuando una de se vaya lejos de su lado, aún cuando él sabe que es lo mejor; que es lo que nos hace felices, así como alguna vez lo hizo felíz a él. Yo sólo entenderé -verdaderamente- sus lágrimas y sus gritadas por teléfono de preocupación, cuando tenga yo, mi propio dolor de cabeza andante.

Tengo que admitir que la extraño, que le envidio, pero también, que le deseo lo mejor.



Una vez alguien me dijo que yo (y mi hermana) era hechura propia, y es que la vida nos había dado palo y nosotros habíamos sabido aprovecharlo para amoldarnos correctamente.

Lamento mucho decirlo, pero no encuentro otra manera para contar que mi hermana se fue, seguramente para regresar, pero sobretodo, se fue para aprender.